El Centro Internacional de Conservación

El Centro Internacional de Conservación

 

a. Antecedentes
 
En los últimos años la conservación de monumentos arqueológicos y edificios históricos se convirtió en una cuestión de interés público en Israel. La legislación pertinente y la nueva política al respecto aumentó la necesidad de emplear personal capacitado de acuerdo a estandartes internacionales.
En 2005, la Autoridad de Antigüedades, la Compañía de Desarrollo de Acre y la Municipalidad de Acre cooperaron en el establecimiento del Centro Internacional de Conservación. El objetivo principal de este centro es instruir los profesionales requeridos para las acciones de conservación en Israel. Los programas del centro incluyen estudios teóricos y prácticos. El Centro se encuentra en la Ciudad Vieja de Acre y actúa como laboratorio vivo para aprender y experimentar en el campo de conservación y atrae a investigadores y estudiantes de Israel y de todo el mundo. Otros programas y actividades de preparación que ofrecen nuevas oportunidades de empleo para los residentes de Acre.
El centro continúa desarrollándose gracias a la cooperación entre la Autoridad de Antigüedades y el Ministerio de Cultura italiano.
En 2009, Giovanni Alemanno, otorgó el prestigioso premio Dan David al Centro de Conservación para conmemorar la actividad italiana en Acre durante la Edad Media. Por esta razón el centro fue nombrado Roma. Esta cooperación posibilita emplear en el Centro de Conservación a personal capacitado de Italia y contribuye al desarrollo de la profesión de conservadores en Israel.
 
b. Edificio
 
El Centro Internacional de Conservación opera de un edificio espectacular cerca de la muralla sur de la Ciudad Vieja de Acre. El objetivo principal de este centro es instruir los profesionales observando el Golfo de Haifa. Es una residencia de dos plantas del Siglo XIX. Las cúpulas en la planta baja indican que posiblemente parte del edificio fue construído en la época cruzada, cuando la zona formaba parte del Barrio Pisano.
La planta superior, en la que residía en el pasado una rica familia local, fue diseñado como una mansión libanesa típica. En su centro cuenta con un gran espacio, cuyo piso está cubierto de mármol y su techo es de madera labrada. Las demás habitaciones se abren hacia este espacio central. El edificio sirvió como hostel juvenil durante muchos años y luego fue abandonado. La negligencia durante muchos años dañó la calidad del edificio y sus características sin igual. Los programas de estudio en el Centro de Conservación se concentran en la conservación práctica y artística de los detalles arquitectónicos del edificio en sí, convirtiéndolo en un laboratorio de investigación empírica.
 

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